Uso de CFDI: qué significa, cuál elegir y cuándo cambia

Al momento de emitir o solicitar una factura, es común encontrarse con una pregunta que genera dudas: ¿qué uso de CFDI debo elegir? Aunque puede parecer un simple campo dentro de la factura, seleccionarlo correctamente es importante para cumplir adecuadamente con tus obligaciones fiscales.

En esta guía te explicamos de forma sencilla qué es el uso de CFDI, para qué sirve, cuáles son los más comunes y qué debes considerar al elegirlo.

¿Qué es el uso de CFDI?

El uso de CFDI es la clave que indica para qué se utilizará fiscalmente una factura por parte de quien la recibe.

CFDI significa Comprobante Fiscal Digital por Internet, es decir, una factura electrónica.

Cuando solicitas una factura, el “uso de CFDI” señala cómo planeas utilizar ese comprobante, por ejemplo:

  • Para gastos generales
  • Para gastos médicos
  • Para colegiaturas
  • Para nómina
  • Entre otros supuestos fiscales

¿Para qué sirve?

Este dato ayuda a clasificar correctamente las operaciones para efectos fiscales y puede ser relevante para deducciones, cumplimiento tributario y control de información.

En otras palabras, ayuda a que la factura esté emitida correctamente conforme a tu operación.

Todos los usos de CFDI

Actualmente, algunos de los usos de CFDI más comunes para receptores son los siguientes:

S01 – Sin efectos fiscales

Se usa cuando la factura no será utilizada para deducciones ni efectos fiscales.

Puede aplicar cuando:

  • Solo deseas comprobante de compra
  • Compras de consumo general
  • No usarás la factura para deducir

Gastos (G)

G01 – Adquisición de mercancías

Para compra de mercancías relacionadas con actividades comerciales.

Ejemplo:

  • Inventario para venta
  • Productos para reventa

G02 – Devoluciones, descuentos o bonificaciones

Usado en operaciones relacionadas con devoluciones o ajustes.

G03 – Gastos en general

Uno de los más comunes.

Puede aplicar para:

  • Papelería
  • Servicios administrativos
  • Gastos operativos
  • Compras relacionadas con tu actividad económica

Deducciones personales (D)

D01 – Honorarios médicos, dentales y gastos hospitalarios

Puede aplicar para:

  • Consultas médicas
  • Dentista
  • Hospitalización
  • Estudios clínicos

D02 – Gastos médicos por incapacidad o discapacidad

En casos específicos previstos fiscalmente.

D03 – Gastos funerales

Para gastos funerarios que cumplan requisitos fiscales.

D04 – Donativos

Donativos autorizados que puedan ser deducibles.

D05 – Intereses reales por créditos hipotecarios

Cuando aplique para deducción de intereses hipotecarios.

D06 – Aportaciones voluntarias al retiro

Para ciertas aportaciones complementarias.

D07 – Primas por seguros de gastos médicos

Para pólizas deducibles que cumplan requisitos.

D08 – Gastos de transportación escolar obligatoria

Cuando aplique como deducción autorizada.

D09 – Depósitos en cuentas para ahorro o inversiones específicas

En supuestos permitidos.

D10 – Pagos por servicios educativos (colegiaturas)

Para colegiaturas que puedan ser deducibles.

¿Cómo saber cuál elegir?

Depende de para qué usarás esa factura.

Hazte estas preguntas:

  • ¿Solo quiero comprobante de compra?
  • ¿Es un gasto relacionado con mi actividad económica?
  • ¿Es una deducción personal?
  • ¿Necesito la factura sin efectos fiscales?

Si tienes duda, conviene revisar tu caso particular antes de emitir la factura.

¿Qué pasa si elegí un uso de CFDI incorrecto?

Es una duda muy común.

En muchos casos, un error en el uso de CFDI puede corregirse mediante cancelación y reexpedición de la factura (cuando proceda y dentro de los supuestos aplicables).

Por eso es mejor revisar antes de timbrar.

¿Cuándo cambia el uso de CFDI?

Puede cambiar cuando cambia el destino del gasto o tu situación fiscal, por ejemplo:

  • Cambias de régimen fiscal
  • Un gasto ahora sí será deducible
  • Emites facturas para distintos fines
  • Cambian reglas fiscales aplicables

No siempre usarás el mismo.

Errores comunes al elegir el uso de CFDI

Evita estos errores frecuentes:

  • Elegir una clave “por costumbre”
  • Pensar que cualquier gasto se vuelve deducible solo por el uso CFDI
  • No revisar si corresponde con tu situación fiscal
  • Usar un concepto genérico sin entender qué implica